14:40 Stanley Herrarte 4 Comentarios



Muchas veces había estado en la sala 1 de Cinepolis Miraflores, pero esta vez todo era diferente.
La entrada costaba mucho más cara que de costumbre (80 tukis) y no hubieron comerciales ni atracciones de otras películas. tampoco el anuncio del papá pirata. No, esta vez los sentimientos eran diferentes( hasta mi ex novia estaba presente) y la función se retrasó una hora.
Nuevamente el Heavy Metal altero todas las reglas establecidas.
las imagenes aparecieron en la pantalla de 22 metros de largo. Las bocinas comenzaron a emitir gritos de gente, gente ansiosa por recibir y cantar las canciones de Iron Maiden. Y así exactamente me sentí en ese momento: tan emocionado que gritaba en silencio, Maaaiden, Maaaiden!
Ningún lugar pudo ser tan bizarro para iniciar la gira como India, país estigmatizado (por lo menos para mi) y lleno de costumbres arraigadas donde no cabe el heavy metal. sin embargo, alli estaban los chavitos, gritando, eufóricos, llevando con orgullo sus playeras donde Eddy es el protagonista, y formando los cuernos con sus manos. Que equivocado estaba yo, por pensar que ellos no podían ser metaleros.
Recuerdo que mis papás también estaban equivocados. Nunca pensaron que su hijo, el abanderado y presidente de grado, el miembro activo de la Juventud Franciscana, al terminar su primaria desarrollaría un gusto por la música metal, la música del diablo.
Pelo largo y desgrañado, jeans rotos y t shirt negra se convirtió en mi look favorito, el mismo look que tenían los presentes en la sala de cine, el mismo look que tenían los Indúes en el concierto de Maiden.
El siguiente punto de la gira fue Australia. Recuerdo que mis maestros decían que el rock era satánico, pero no es así. Si los Maiden tuvieran pacto con Belcebú, no se hubieran enfermado de la panza, ni les hubiera afectado la altitud de colombia, ni se hubieran asustado con los fanaticos argentinos. No señores, los Maiden son tan humanos, que hasta cagones se pusieron.
La gira continuó: Estados Unidos, México, Costa Rica, Brasil, Chile, Canadá etc...etc... y las canciones también: The number of the beast, Fear of The Dark, Can i play With madness, The Tropper... puta! fue como estar en un concierto de verdad!!!





4 comentarios:

David Lepe dijo...

¡Viva Maiden! Chilera tu historia.

UF. NO soy fanatico de Iron Maiden -recorda que el Socialite solo oye a los clasicos, musica tranquila, etc.- pero aun con esa debilidad me imagino que es de disfrutarselo en una buena sala de cine. BUena onda que la hayas pasado bien... se notaba que andabas emocionado ese dia. FEliz semana!!!

Le Socialite

Eddy dijo...

El heavy metal no tiene fronteras. Sólo aquí, en el país de todas las fealdades y todos los conservadurismos, no se dan cuenta.

Anónimo dijo...

Jajajaja se te olvidó decir que me viste porque estabas perdido...